domingo 11 de abril de 2010

Atrapada

No sé desde cuando recorro este laberinto oscuro y estrecho. Desde que tengo memoria estoy aquí, talvez nací aquí. Claro que en mi memoria el laberinto tenía más luz, el aire era más fresco y los fantasmas, que atraviesan sus paredes, menos tétricos.

No sé si alguna vez alcanzaré la salida. Antes pensaba que sí, les preguntaba a los fantasmas, aunque muy pocos me respondían, y los que me hablaban no contestaban nunca mi pregunta. Se iban por las ramas y me hacían reír ...y a veces llorar. Ahora ya no me hablan, me ignoran como se ignoran ellos entre sí.

No sé si quiero salir de este laberinto. Después de tanto tiempo ya estoy acostumbrada a sus paredes y a sus fantasmas. Aunque odio estar aquí, todo es tan oscuro, tan frío... Si no fuera por una pequeña antorcha que un día conocí, caminaría a ciegas y ya habría caido en unas escaleras o en un balcón de mi laberinto.

¿Qué habrá allá afuera de mi laberinto? ¿Habrán más paredes, más fantasmas, más antorchas...? Ojalá lo supiera para saber si quiero salir o no. Lo que sí sé es que me gustaría que haya más como yo, para tener quien me haga reír de nuevo ...y llorar también.


Fin

1 comentarios:

suequi dijo...

Presiento muchoa tristeza, y que has dejado de escribir...por algo uno larga al universo satelital a veces sus sentimientos, estados de ánimo, vamos arriba!
No te quedes encerrada en el laberinto, porque es un espiral en gral, sin salida.
Todo laberinto tiene una salida, claro, pero HAY QUE VERLA, aunque no se afácil, sigue buscando entre los recovecos para salirte de él.
la vida es muy valiosa, vamos!!
EL sol te espera afuera!!!
Mucha suerte, y busca el camino dentro del laerinto de poca luz, es como te decía, a veces pareciera un espiral del cual no se sale, pero sí, si TU lo deeas saldrás.
Todo depende de uno.

Vamos!!! qu la vida es maravillosa!