En la puerta del Sol, como el año que empezará, estoy nervioso por todo lo que ha de venir. Es un lugar sobrecogedor, a mis pies hay un precipicio tan hondo que no se alcanza a ver el fondo; y en el horizonte, las estrellas desfilan ante mis ojos, estan tan cerca que puedo sentir su calor, pero tan lejos que pienso que nunca las voy a alcanzar.
He llegado hasta aquí arrastrado por el viento y la arena, pero viendo todo lo que hay frente a mis ojos no quiero irme de aquí. O mejor dicho, quiero ir más allá. Por eso he decidido construir unas alas y volar hacia las estrellas, pues si sólo la puerta del Sol es tan hermosa, ¿cómo serán las puertas del resto de astros?
FIN
Nicole A.
Promesas
Hace 2 días



1 comentarios:
Hola:
Me gustó. Y quién pudiera tener unas alas... Desde luego, que yo intentaría aprovecharlo al máximo, en la medida de lo posible.
Tu relato invita a soñar.
Encantada de conocerte.
Saluditos.
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